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Spanking: un gusto adquirido

Antes de la entrada, quería decir que este último tiempo los estudios me han consumido sin misericordia, y que desde ahora en adelante, como al parecer tendré más tiempo, retomaré el blog con pilas recargadas. Ya estoy trabajando en varias entradas más. En fin, bon appetit.
                   
                                                      * * *

El spanking es un gusto nuevo para mí, un mundo relativamente desconocido...siento que sólo he visto la punta del iceberg. Lo considero un gusto adquirido porque no es algo con lo que me haya relacionado desde pequeña como he sabido le ocurre a varias/os spankees (bueno, más de alguna vez me llego una que otra nalgada, pero nada memorable), ni que me haya llamado la atención antes de hace aproximadamente un año.
Todo comenzó cuando uno de mis amigos bdsmeros que conocí en una de las tantas páginas de chat (y al que sí me atrevo a llamar mi amigo) me recomendó ver la película "Secretary", de la cual yo, hasta ese momento, nunca había oído hablar; pero que luego supe era una de las tantas películas cliché del BDSM. En la película (que seguramente muchos habrán visto), se muestra una relación de dominación entre una tímida (por decirlo en palabras simples) "secretaria" y su jefe, que nace de la necesidad de ambos de dominar/ser dominado, castigar/ser castigado. El punto de todo este preámbulo es que, sabiendo de la existencia del spanking como práctica erótica (que nunca me había llamado la atención), una de las escenas de la película, la primera donde se ve físicamente el esbozo de la naturaleza de la relación existente entre los personajes, me marcó y despertó algo en mí... y sí, era una escena de spank. Luego de ver la película, estuve días viendo una y otra vez esa escena...y aún no me canso de verla una que otra vez.
Luego de ese "primer acercamiento", no pasó mucho...sabía que me "pasaban cosas" con la escena, pero, como casi siempre me ha pasado con estos temas, no sabía que perspectiva me gustaba, no tenía claro que rol ocuparía en esa situación, o si solo me gustaba de voyeur. Me costó mucho concluir que realmente me gustaba desde ambas perspectivas (aunque aún tengo mis dudas), pero para que lograra aclararlo tuvo que pasar mucho tiempo y mucha información. Luego de unos cinco meses después de ver la escena que me marcó (sí, mucho tiempo, lo sé), comencé a leer relatos spanko. Lo que me llevó a estos relatos fue una... "revelación" que sufrí viendo una escena de un documental de Domina Zara, de la cual les contaré en una próxima entrada. Estos relatos no eran como los que había leído en mis escasas investigaciones anteriores acerca del tema. Lo que los diferenciaba era que se basaban en experiencias reales, de una sumisa real, con un dominante real...y eso realmente cambió mucho las cosas. Las "sesiones" se mostraban como realmente eran, no era una mera fantasía donde la sumisa lloraba de placer mientras su Amo la azotaba con un cinto, ni un dominante que tenía una sumisa tan buena que no perdía su postura sin importar  que tan fuertes eran los azotes. En estos relatos, la sumisa sentía dolor (puro), y no siempre podía soportarlo. Algunas veces el dominante debía sostenerla, contenerla, no era todo perfecto. Esto fue lo que me llamó la atención, por decirlo menos... la verdad es que esos relatos me encantaron, mostraban muchas veces la fragilidad de las personas en ambos roles, así como la fuerza, y me ayudaron a entender mucho mejor esta práctica que yo, de alguna forma, antes subestimaba.
A los relatos les siguieron otras páginas, blogs, videos, fantasías...cada vez me llamaba más el spanking, y cada vez entendía mejor la relación que se daba; y también, por qué no decirlo, me ayudó a desarrollar y entender mejor mi "sadismo" (erótico, por si cabe alguna duda). Fueron este tipo de fantasías las que me llevaron a replantear mi orientación, ya que fue en estas en las cuales comencé a fantasear con otras mujeres, con una spankee para ser más precisos. Realmente el spanking me marcó de varias formas, y ayudó/aportó mucho a mi auto-conocimiento.
Por otra parte, en el spank se dan varias situaciones y gestos que, por lo menos yo, ignoraba; y que ahora me suben las pulsaciones, como cuando el/la spankee intenta moverse de la posición y el/la spanker debe contenerlo, o cuando el spankee quiere cubrirse y el spanker le toma la mano...son gestos que pueden parecer pequeños y que duran poco, pero que le dan un toque especial a esta práctica.
Así, fui conociendo las distintas ramas, y también conociendo otras caras del BDSM que cada vez se hacen más conocidas (y populares), como las relaciones DD/lg, pero eso ya será tema de otra entrada.
Al día de hoy, el spanking es de mis prácticas favoritas, y son pocas las veces que, cuando me encuentro de "humor", no abro una página dedicada a videos sobre esta práctica. Lo importante es entender que el spanking no es sólo azotar a diestra y siniestra a la otra persona, que hay más actos relacionados aparte de las "nalgadas" genéricas (como el rincón, la barra de jabón, figging, etc), y que implica una gran entrega y capacidad de poder contener y conocer a la otra persona; y obviamente que implica varios cuidados, como nunca azotar en la espalda baja (se puede dañar los riñones) y ocupar una loción luego de los "juegos" (o castigos, como se prefiera).
Espero que esta entrada les haya resultado entretenida, o estimulante...quien sabe. De verdad deseo poder retomar el blog, y gracias por seguir leyendo.

Cherry

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